Compartir algo. Un intercambio, un momento de a muchos que se juntan alrededor del fuego a leer. A descubrir los chasquidos de otros lugares, otros tiempos que nacen de un intento de crear. A ser tantos con tan poco, a descubrir los cabos de las cabezas ajenas, a pensar que las migas que resuenan en mi manteca, vienen de algún dulce cercano.
Para que discutir, si podemos disfrutar. Podemos incluso sentir, y delirar.
Abrazo este segundo de paz, la manteca esta todavía reluciente, sin tostada. Vamos a salpicarnos, a manchar las cucharas, o de última,
tengamos mantecas separadas.
Bienvenidos a mi blog, una merienda constante.
Felicitaciones Oso!!!
ResponderEliminarTe apoyo a muerte con esto... bue, no se si a muerte... pero hasta que se me derrita la manteca... jajaja
te quiero!!